El conocimiento de la extracción de sustancias letales de las plantas llegó a Saint Domingue con los africanos. El veneno se convirtió en un símbolo del contra terror que los esclavos podían enarbolar frente a sus amos. Un escalvo traído por los esclavistas del Oeste del África, a quien se le llamaba Françcois Mackandal, de impresionante capacidad mental, llegó a conocer el poder curativo y destructivo de algunas plantas de algunos curanderos mágicos, “houngans” (sacerdotes masculinos del vudú) y “mambas” (sacerdotizas del vudú) que se impresionaron por su carisma y poderes mentales y espirituales. Perdió un brazo en un accidente en las prensas de un trapiche. Logró escaparse de la plantación y unirse a una tribu de cimarrones. En poco tiempo, el carismático africano conspiró para organizar una rebelión general en el que los esclavos sublevados envenenarían a todos los blancos de Saint Domingue. Tanto los cimarrones como los esclavos lo creían invencible e inmortal y le atribuían el poder de transformarse en diferentes animales para evadir la captura de los blancos. Inició una serie de redadas nocturnas a plantaciones vulnerables en las que su grupo de insurrectos disponían de los blancos mediante el envenenamiento. Eventualmente, según las alegaciones de las autoridades de la colonia, llegó a eliminar a unos seis mil colonos blancos. Al regarse la noticia de la conspiración, el pánico se apoderó de la población blanca de la colonia. En la histeria se asesinaron y se torturaron a miles de esclavos, tratando de lograr que uno de ellos delatara el paradero del jefe de los esclavos rebeldes, sin tener éxito. No fue hasta que, según una de las versiones registradas, uno de los allegados de Mackandal lo traicionó a las autoridades francesas que éste fue capturado quemado vivo en Cap Français. Muchos de los esclavos que sus amos llevaron a la plaza para que fueran testigos de su ejecución y sintieran de cerca el escarmiento, lo vieron transfigurarse una vez más y escapar las llamas. Muchos haitianos creen en que su alma escapó la hoguera y hoy honran la persistencia de su presencia espiritual. ![]() Mackandal es uno de los héroes históricos de la República de Haití. |
Es un hecho que para el año 1857 se conocía de la existencia de dos regiones en el país, como lo era también el reconocimiento del desajuste en cuanto a la participación en el poder político de los grupos dominantes de ambas zonas. El dominio del aparato estatal era ejercido básicamente por los representantes de la clase dominante del Departamento Sur, la cual monopolizó el poder político durante toda la Primera República.
Hateros y comerciantes de maderas detentaron el poder político, casi sin ninguna participación de los sectores dominantes cibaeños, que se plegaron a los gobiernos de Santana y Báez a condición de que se les garantizara el desenvolvimiento regular de las actividades que satisfacían sus intereses comerciales privados. La capital del país, situada en el Sur, concentraba el poder económico de la región y el poder político del país en la clase dominante local, aliada de los representantes de las potencias europeas y los Estados Unidos, factores relevantes del proceso político dominicano en aquel tiempo.
La corrupción administrativa, desde una óptica de la distribución del poder territorial-regional, se expresaba en que las riquezas producidas en el Departamento Norte, con asiento en Santiago, eran usufructuadas a través de los impuestos que recolectaba el Departamento Sur, con asiento en Santo Domingo. Este modelo de producción de riqueza en una región y aprovechamiento por otra condujo a que Pedro Francisco Bonó concluyera afirmando que “nuestra sociedad ha sido organizada para el despotismo” (1881).Con lo cual se podría interpretar que el ordenamiento del territorio se prestaba para que los déspotas que controlaban el Estado se apropiaran de las riquezas de una región para su uso personal. La ruina de la economía de una región, en este caso la norte, se podría presentar como parte de los esquemas de corrupción que acompañaron las prácticas patrimonialistas de la construcción del Estado dominicano.
