Los hatos ganaderos
LA ESPAÑOLA EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XVI
SURGIMIENTO DE LOS HATOS GANADEROS
Decadencia de la Industria azucarera y el Desarrollo de los Hatos
Para la segunda mitad del siglo XVI, España se encontraba en conflicto con las demás potencias europeas por lo que el Rey Felipe II prohibió que la Española y las demás posesiones comercializaran con extranjeros, perjudicando esta medida principalmente a Holanda. La disposición real dejó a la Española sin su principal mercado por lo que muchos colonos decidieron emigrar hacia América del Sur y otros se quedaron dedicándose al fomento del hato ganadero al tomar en cuenta la demanda de pieles en el extranjero. Sin embargo, España misma estaba en decadencia esto se reflejó profundamente en la Española, que presentaba una economía basada en la caña y el ganado.
El desarrollo del hato ganadero en la segunda mitad del siglo XVI en cierta medida benefició a las masas de esclavos que antes laboraba en la industria azucarera, donde tenían que trabajar más de doce horas, esto además de que la trata del azúcar requería un trabajo duro, mientras que las condiciones de vida en los hatos ganaderos era menos dura. Ahora bien, el hato no proporcionaba a los negros la especialización en labores técnicas como ocurría en la industria azucarera, lo que permitió que muchos de ellos lograran posteriormente su libertad.
Juntamente con los hatos ganaderos surgieron las estancias, en las cuales se producían básicamente bienes para la exportación, siendo los principales los productos alimenticios (maíz, yuca). Las estancias de jengibre tuvieron una enorme importancia en la Isla de Santo Domingo en la segunda mitad del siglo XVI. Esto se debió a un incentivo especial de la Corona española de declarar a las islas Española y Puerto Rico como los únicos territorios en América en que se permitía el cultivo del fruto.
El jengibre no solamente fue absorbiendo recursos de la caña-fístola, sino incluso del azúcar, ya que a la decadencia de los ingenios se pasaría a explotaciones agrícolas que exigían poco monta de inversión de capital fijo y un número no muy alto de esclavos. A fines de siglo estas ventajas lo habían transformado en el principal producto agrícola de la isla, tanto por su volumen como por el valor que se obtenía de él.
CONTRABANDO
A pesar de los denodados esfuerzos de España, desde muy temprano fue evidente que le era imposible monopolizar el comercio de todas sus tierras americanas. En el caso de la isla de Santo Domingo, los altos costos y escasa variedad de productos provenientes de España, su ya precaria vida económica y su creciente marginalización respecto de otras colonias más favorecidas, en virtud de sus riquezas, por el gobierno español, ocasionaron que sus habitantes procuraran activamente el intercambio mercantil con europeos extranjeros. De ahí que el contrabando constituyera una de las bases de su economía. Portugueses, franceses, ingleses y holandeses mantuvieron contacto comercial con La Española a todo lo largo del siglo XVI, no obstante las medidas coercitivas que aplicó la Corona.
Esclavos, jabones, vinos, harinas, telas, perfumes, clavos, zapatos, medicinas, papel, frutas secas, hierro, acero, cuchillos, etcétera, eran comprados por los vecinos de La Española a cambio de azúcar, cueros, cañafístola, jengibre y tabaco. A finales del siglo XVI, los holandeses dedicaban anualmente veinte barcos de 200 toneladas al comercio exclusivo con Cuba y La Española.
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ResponderBorrarGwey cuando ute va a pone el video o ese trabajo pa q mañana no te preguntando quien no la hico y quien si
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